¿Qué debe tener una silla ergonómica? Guía para mejorar la salud en el trabajo
Un puesto de trabajo saludable comienza por una silla adecuada. Las largas horas sentados frente al ordenador pueden pasar factura: problemas de espalda, cuello, brazos e incluso fatiga general. De hecho, las lesiones musculoesqueléticas (como lumbalgias y cervicalgias) destacan entre las dolencias laborales más frecuentes y costosas.
En España, el dolor de espalda (lumbar y cervical) se estima como segunda causa de incapacidad temporal, acumulando millones de días de baja al año
Contar con sillas ergonómicas es una de las medidas preventivas más efectivas para minimizar estos riesgos. En resumen, invertir en buenas sillas no es solo cumplir con la normativa: previene lesiones, reduce bajas laborales y mejora el rendimiento del personal, creando entornos de trabajo más saludables.
Características clave de una silla ergonómica
No existe una “silla ergonómica universal” que sirva para todos los casos
Altura y dimensiones ajustables del asiento
La silla debe permitir regular la altura del asiento para que los pies del trabajador descansen completamente planos en el suelo y las rodillas formen un ángulo cercano a 90°
Respaldo reclinable con soporte lumbar
El respaldo es otro componente crítico. Debe ser ajustable en inclinación (reclinable) y en altura, de manera que el usuario pueda apoyarse plenamente manteniendo la curvatura natural de la espalda
La silla debe permitir fijar el respaldo en distintas posiciones o dejarlo en modo basculante para favorecer micropausas posturales; muchos diseños incorporan mecanismos de inclinación sincronizada (el asiento y el respaldo se inclinan en conjunto) o con tensión regulable, de forma que el respaldo ofrezca la resistencia adecuada según el peso del usuario
La normativa indica que el respaldo de trabajo debe ser reclinable y su altura ajustable
Reposabrazos ajustables
Los reposabrazos cumplen una doble función: sirven de apoyo para los brazos (aliviando tensión en hombros y cuello) y ayudan al sentarse o incorporarse de la silla
Estabilidad, base y movilidad de la silla
La movilidad y la estabilidad no están reñidas en una silla ergonómica de calidad. La base debe ser estable, preferentemente con un diseño de cinco puntos de apoyo (estructura de cinco patas en estrella) que evite vuelcos accidentales
Casi todas las sillas de oficina modernas incorporan ruedas giratorias para facilitar el desplazamiento. En este sentido, conviene que las ruedas sean adecuadas al tipo de suelo (duras para moqueta, blandas o con freno para suelos lisos) para evitar desplazamientos involuntarios mientras se trabaja, especialmente en tareas de mecanografiado intenso
Además, la silla debe permitir un giro de 360° para que el usuario alcance diferentes áreas de su puesto sin forzar el tronco. Ninguna parte de la silla debería limitar o condicionar los movimientos naturales del cuerpo durante el trabajo
Al mismo tiempo, todos los mecanismos de ajuste (altura, reclinación, etc.) deben estar construidos de forma robusta para que no se desajusten accidentalmente y sean fáciles de manejar estando sentado
Materiales de calidad y diseño del asiento
Los materiales con que está fabricada la silla también influyen en la ergonomía y la seguridad. Las superficies de contacto (asiento y respaldo) deben ser acolchadas pero firmes, de dureza media que brinde soporte sin ser demasiado duras ni demasiado blandas
Del mismo modo, la tela o malla debe proporcionar cierta fricción para que el usuario no resbale fácilmente en la silla
En cuanto a la estructura, se recomienda que los materiales (plásticos, espumas, metales) cumplan normas de resistencia y que, en entornos donde proceda, posean propiedades ignífugas (cumpliendo estándares como UNE-EN 1021 para resistencia al fuego de tapicerías
Por último, un buen diseño ergonómico cuida detalles como el borde anterior del asiento tipo “waterfall” (cascada) para no presionar los muslos
Normativa sobre ergonomía
La ergonomía en el entorno laboral es fundamental para garantizar la salud y el bienestar de los trabajadores, especialmente en puestos que requieren largas horas de trabajo sentado. En España, existen normativas específicas que regulan las características que deben cumplir las sillas de oficina para asegurar una postura adecuada y prevenir lesiones musculoesqueléticas. A continuación, se detallan las principales normativas aplicables:
1. Norma UNE-EN 1335: Sillas de Oficina
La norma UNE-EN 1335 es la referencia principal en cuanto a las características que deben cumplir las sillas de oficina en España. Esta norma se divide en tres partes:
UNE-EN 1335-1:2001: Establece las dimensiones y requisitos de seguridad, resistencia y durabilidad que deben cumplir las sillas de oficina. Por ejemplo, se recomienda que la profundidad del asiento esté comprendida entre 400 y 420 mm, y que la anchura mínima del asiento sea de 400 mm.
UNE-EN 1335-2: Describe los métodos de ensayo para verificar el cumplimiento de los requisitos establecidos en la primera parte. Estas pruebas evalúan aspectos como la resistencia, estabilidad y durabilidad de la silla.
UNE-EN 1335-3: Especifica los requisitos de seguridad adicionales y los métodos de ensayo correspondientes.
La actualización más reciente de esta norma, la EN 1335:2020, introduce nuevos criterios de evaluación y una clasificación revisada de las sillas de oficina en cuatro categorías: Ax, A, B y C. Estas categorías se basan en las posibilidades de ajuste y las dimensiones de las sillas, adaptándose a las variaciones antropométricas de la población y a los nuevos materiales utilizados en su fabricación.
2. Norma UNE-EN 1021: Evaluación de la Inflamabilidad
Esta norma se centra en la seguridad contra incendios de las sillas de oficina. Específicamente, la UNE-EN 1021-1 y 1021-2 describen los ensayos para evaluar la inflamabilidad de los materiales utilizados en los revestimientos y rellenos de las sillas cuando se exponen a una fuente de ignición, como un cigarrillo en combustión o una pequeña llama.
3. Real Decreto 488/1997: Trabajo con Pantallas de Visualización
Este real decreto establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización. Aunque su enfoque principal es el uso de pantallas, también aborda aspectos ergonómicos relacionados con el mobiliario, incluyendo las sillas de oficina. Se destaca la importancia de que las sillas sean estables, proporcionen libertad de movimiento y una postura cómoda, y que el respaldo ofrezca un apoyo adecuado a la zona lumbar.
4. Norma UNE-EN 527: Mesas de Oficina
Aunque se centra en las mesas de oficina, esta norma es relevante en el contexto ergonómico general del puesto de trabajo. La UNE-EN 527 establece los requisitos de seguridad, resistencia y durabilidad para mesas y escritorios de trabajo, asegurando que el mobiliario sea seguro y funcional.
Beneficios de las sillas ergonómicas: salud, productividad y cumplimiento
Implementar sillas ergonómicas en la empresa conlleva numerosos beneficios tangibles tanto para los trabajadores como para la organización. En términos de salud laboral, estas sillas ayudan a prevenir trastornos musculoesqueléticos al promover posturas correctas. La evidencia de múltiples estudios científicos sugiere que el uso de sillas ergonómicas reduce los riesgos musculoesqueléticos y mejora la comodidad del usuario
La mejora en la salud postural tiene una consecuencia directa en la productividad y en la reducción de las ausencias por enfermedad. Empleados cómodos y sin dolor pueden concentrarse mejor en sus tareas y rendir por más tiempo sin fatiga. Por el contrario, una silla incómoda provoca distracciones constantes (cambiar de posición, quejarse de molestias) y eventualmente puede desembocar en bajas médicas. Se ha observado que incorporar mobiliario ergonómico de calidad contribuye a disminuir el absentismo laboral y la rotación de personal por lesiones, incidiendo positivamente en la productividad de la empresa
Invertir en sillas ergonómicas es, por tanto, una medida de rentabilidad a largo plazo, al evitar parte de esos costos por bajas y aumentar el rendimiento diario.
Otro aspecto beneficioso es el cumplimiento normativo y la cultura de prevención que se refuerza. Al dotar a los puestos con sillas que cumplen la legislación y recomendaciones ergonómicas, la empresa no solo evita posibles sanciones por incumplimiento en evaluaciones de riesgos, sino que demuestra compromiso con la seguridad y salud de sus trabajadores. Esto mejora el clima laboral y la imagen corporativa en cuanto a responsabilidad social. Además, al entregar sillas ergonómicas suele impartirse formación sobre su ajuste y sobre higiene postural, lo que eleva la conciencia de los empleados acerca de buenas prácticas en su día a día
En resumen, las sillas ergonómicas aportan un triple beneficio: cuidan la salud del trabajador, mejoran la eficiencia del trabajo y ayudan a la empresa a cumplir con la normativa vigente en prevención de riesgos laborales.
Consejos para elegir la mejor silla ergonómica según el trabajo y el entorno
Al seleccionar sillas ergonómicas para una oficina o centro de trabajo, es importante adoptar un enfoque personalizado. No todas las sillas sirven para todas las funciones ni para todas las personas, por lo que conviene considerar los siguientes aspectos:
Tipo de actividad o puesto de trabajo:
Analice las tareas que realizará el usuario de la silla. Por ejemplo, un puesto administrativo con uso intensivo de ordenador requerirá una silla altamente ajustable, con un respaldo ergonómico que brinde buen apoyo durante muchas horas seguidas y un mecanismo de gran calidad para resistir el uso continuo
Características del usuario:
Además de la tarea, las dimensiones y preferencias de la persona que usará la silla son fundamentales. Factores como la estatura, el peso, la longitud de piernas, anchura de caderas e incluso la curvatura de la espalda pueden influir en qué silla resulta más cómoda
Prueba y asesoramiento:
Antes de adquirir un lote de sillas ergonómicas, pruébelas con usuarios reales si es posible. La comodidad puede ser algo subjetivo: una silla puede cumplir con todas las medidas estándares y aun así a alguien resultarle incómoda por su fisonomía. Lo ideal es que el trabajador pueda sentarse en la silla, ajustar todo a su medida y comprobar que mantiene una postura relajada, sin esfuerzos. Verifique que se pueden alcanzar fácilmente las palancas de ajuste y que los movimientos son fluidos. Además, pida siempre al proveedor la información sobre certificaciones y normativas que cumple el producto (EN 1335, ISO 9241, etc.). Dado lo crucial que es esta elección, es muy recomendable dejarse aconsejar por un profesional en ergonomía o prevención: explique las necesidades de cada puesto y el perfil de los trabajadores, y el especialista podrá orientar sobre qué tipo de silla se adecúa mejor en cada caso
Concordancia con el resto del mobiliario:
Asegúrese de que la silla “encaja” con la mesa de trabajo y el espacio disponible. Altura de mesa y altura de silla deben coordinarse: si las mesas no son regulables en altura, habrá que ajustar la silla a la mesa y usar reposapiés cuando los usuarios bajos lo requieran
En síntesis, elegir una buena silla ergonómica requiere analizar tanto el puesto como a la persona que la usará, verificar que el modelo cumpla con todos los requisitos ergonómicos y normativos, y probar su idoneidad en la práctica. Siguiendo estos pasos, los departamentos de riesgos laborales podrán dotar a cada empleado con la silla más adecuada, minimizando riesgos para su salud y optimizando su comodidad y desempeño.
Modelos que cumplen con la normativa
Disponemos de diferentes modelos, para distintas necesidades, que cumplen con la normativa vigente sobre ergonomía en el trabajo.
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Conclusión
La silla de oficina es un elemento clave de la ergonomía laboral. Una silla ergonómica adecuada marca la diferencia entre un trabajador que acaba el día con molestias o uno que se mantiene cómodo y productivo. Por ello, es fundamental comprender qué características debe reunir una buena silla (ajustes, soporte lumbar, estabilidad, materiales, etc.) y asegurarse de que cumplen con la normativa vigente (ISO 9241, RD 488/1997, estándares UNE). Las empresas y departamentos de Prevención de Riesgos Laborales tienen en las sillas ergonómicas una aliada para mejorar la salud de sus empleados, reducir el absentismo por lesiones y cumplir con sus obligaciones legales en materia de seguridad. Invertir tiempo y recursos en seleccionar la silla adecuada para cada puesto es invertir en bienestar, productividad y tranquilidad normativa. En definitiva, una buena silla ergonómica no es un lujo, sino una necesidad en cualquier entorno de trabajo moderno que aspire a ser seguro, saludable y eficiente para todos.
Fuentes:
Norma UNE-EN 1335
Norma UNE-EN 1021
Real Decreto 488/1997
Norma UNE-EN 527
Todas las recomendaciones están basadas en principios ergonómicos avalados por dichas fuentes.